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Introducción

A pesar de todos los obstáculos que existen para los emprendedores y las emprendedoras en Bolivia, ¿qué los mueve a dedicar su vida para apostar por el país? Desde hace más de tres años, esta pregunta me ha motivado a conocer de cerca la realidad de más de 80 emprendedores bolivianos*, aprendiendo sobre sus historias y contribuyendo a la visibilización de su aporte invaluable al desarrollo del país. En este camino, he podido recopilar los cinco desafíos más significativos que enfrentan los emprendimientos en Bolivia, así como las cinco potencialidades más importantes para el crecimiento del ecosistema emprendedor del país. 

*Es importante recalcar que, de ahora en adelante, el término «emprendedor/es» será usado de manera inclusiva para referirse tanto a hombres como a mujeres, así como otros términos en el masculino genérico, como “fundador/es”, “jóven/es”, “cliente/s”, “propietario/s” y “actor/es”. 

¿De dónde salen estos desafíos y potencialidades? 

Los desafíos y potencialidades a ser explorados parten de las experiencias recabadas en dos proyectos que tuve la oportunidad de liderar: el podcast Acción Semilla y los Servicios de Asesoramiento Empresarial del Observatorio Boliviano para la Industria Turística Sostenible – ORBITA.

Por un lado, cofundé un podcast denominado Acción Semilla en 2021 con el propósito de visibilizar las contribuciones y los desafíos de emprendimientos innovadores en Bolivia, inspirar a otros a tomar acción por el desarrollo del país y fomentar un sentimiento de orgullo boliviano. Esta iniciativa me ha permitido compartir las historias de 28 emprendedores con una comunidad que ha reproducido los episodios más de 1,400 veces.

Por otro lado, me desempeñé como coordinadora del programa de Servicios de Asesoramiento Empresarial de ORBITA, que se llevó a cabo de junio de 2023 a febrero de 2024, en el marco del proyecto “Turismo como motor de un desarrollo sostenible y con inclusión de género”. Este programa tuvo como objetivo fortalecer la gestión efectiva y la toma de decisiones de empresas turísticas en Bolivia. Se logró beneficiar a 54 empresas de todo el país, con un enfoque en liderazgo femenino y empresas familiares, destacando la importancia de fortalecer las capacidades del sector privado para contribuir al desarrollo sostenible de Bolivia.

Cinco desafíos para los emprendedores bolivianos 

Los desafíos son un día a día en el camino de un emprendimiento y una de las señales más importantes de que está creciendo. Manuel Laredo, cofundador de Pisos »Mamut» lo plantea así, “¿En qué momento he fracasado? En todo momento porque estoy dispuesto a fracasar, estoy dispuesto a hacer algo nuevo, estoy dispuesto a equivocarme, pero estas cosas me han permitido crecer de una forma exponencial”. 

El trabajo que realicé interactuando con emprendedores bolivianos tuvo un fuerte enfoque en diagnosticar e identificar los desafíos que enfrentan. Según sus experiencias, los cinco principales desafíos son los siguientes: 

1. Estructurar la gestión empresarial

Bolivia se encuentra en el puesto 150 entre 190 países en cuanto a condiciones para impulsar negocios, dado que los costos de abrir y gestionar una empresa en el país están entre los más altos del mundo (The World Bank, 2020). Un marco regulatorio tan complejo resulta, en muchos casos, en que las empresas no puedan cumplir con los requerimientos y opten por operar en el sector informal. En consecuencia, Bolivia tiene una de las economías con mayores niveles de informalidad en el mundo, concentrando alrededor del 80% de la mano de obra en este sector (Bertelsmann Stiftung, 2022). 

Estos factores influyen en que muchos emprendedores vean su negocio como algo pequeño y no generen las estructuras adecuadas para hacerlo crecer. Entre las empresas asesoradas por ORBITA, se evidenció la necesidad de implementar políticas internas que permitan formalizar ciertos procesos empresariales para que perduren más allá del fundador. Además, se identificaron dificultades para establecer objetivos y métricas que permitan planificar y medir el crecimiento. En palabras de Pilar Canaviri, miembro de Granja Samiri, “Cuando se traza un objetivo grande, uno tiene que ya entender el camino para asegurar el alcance de los objetivos pequeños. Si bien se puede soñar, los sueños necesitan de un sistema o una estructura”. 

Independientemente de si el emprendimiento ha tomado el paso de establecerse legalmente o no, estructurar sus sistemas, procesos y políticas le puede resultar beneficioso. Primero, la comunicación hacia los grupos de interés se vuelve más sencilla, facilitando la delegación de funciones y la búsqueda de capital. Además, el grupo fundador se convierte en un equipo sólido, generando una cultura empresarial que fomente las competencias y conductas dignas para recibir inversión. Por último, el equipo genera mayor claridad sobre su modelo de negocio, lo cual le permite reunir los requisitos necesarios para levantar capital semilla, manejar el capital eficientemente y prepararse para sus siguientes rondas de inversión. 

2. Transmitir conceptos nuevos en un mercado en desarrollo 

La mayoría de los emprendedores indicó sentir incertidumbre y resistencia en la etapa de lanzamiento del negocio, al entrar a un mercado que aún no encontraba valor en la solución innovadora que planteaban. Este desafío se manifestó con regularidad en los ámbitos descritos a continuación. 

En el caso de emprendimientos que ofrecen soluciones en la nube, el mayor desafío fue “cruzar el abismo” de la adopción digital para alcanzar a una mayoría de clientes escépticos que estaban acostumbrados a utilizar métodos tradicionales o manuales para abordar su problema. Por eso, mientras el emprendedor desarrolla su idea, es importante enfocarse en entender el proceso de adopción de distintos segmentos y generar una experiencia de cliente adecuada. 

Los emprendimientos gastronómicos también enfrentaron este desafío, especialmente aquellos que ofrecían propuestas disruptivas con alimentos nativos o nuevos estilos de comida. Durante los primeros meses, los fundadores compartieron ver sus espacios vacíos, dudar sobre sus propuestas y sentir que no estaban cumpliendo con las expectativas de los clientes. 

Un segmento que vive particularmente este desafío son las mujeres emprendedoras. Muchas expresaron recibir críticas y cuestionamientos al ingresar a rubros liderados por hombres, como el deporte y el guiaje turístico. Esta realidad empuja a las emprendedoras del país a realizar mayores esfuerzos por recibir apoyo y generar credibilidad entre clientes potenciales, inversionistas y otros grupos de interés. 

Finalmente, los emprendimientos que ofrecen servicios B2B (Business to Business) enfrentaron el reto de transmitir la idea de valor colectivo, a diferencia del valor individual. Por ejemplo, la aceleradora empresarial Pista 8, enfrentó el reto de comunicar a mentores, inversionistas y otros grupos de interés que apoyar al emprendimiento es una ganancia para el país, más allá del aporte que esto pueda significar para el individuo. CAMINNOS, una empresa que apoya la creación de emprendimientos rurales comunitarios tuvo un reto similar al transmitir cómo el manejo conjunto de un emprendimiento puede aumentar la calidad de vida de una comunidad, por encima de la ganancia que obtendría una sola persona. 

3. Alcanzar el product-market fit

El product-market fit es un concepto de negocios que se refiere al punto de inflexión en el que la solución de la empresa logra encajar perfectamente con las necesidades del usuario. Como expresó Viviana Coloma, cofundadora de Solydes Aceleradora, el enfoque de un emprendedor debería estar en resolver problemas que necesitan ser resueltos. 

Alcanzar el product-market fit requiere un proceso iterativo que puede durar años. La primera etapa trata sobre sentar las bases, identificando claramente al segmento objetivo, definiendo el problema o necesidad que la empresa puede ayudarlo a resolver y planteando hipótesis que se puedan validar rápidamente mediante el desarrollo de un Producto Mínimo Viable (PMV). 

La siguiente etapa, sobre la investigación, es la más larga, ya que el emprendedor se embarca en un ciclo iterativo para entender a su segmento objetivo mediante pruebas de mercado. Estas pruebas sirven para recibir retroalimentación y construir una base inicial de clientes. Para realizar esta etapa, es fundamental fortalecer las habilidades de investigación de mercado para tomar decisiones informadas, dado que se identificó una tendencia entre los emprendedores de recabar información sobre sus clientes mediante experiencia o percepción personal. 

Una vez que se hayan validado las hipótesis, recién es seguro tomar un criterio certero sobre si el producto funciona o no. Llegar hasta esta etapa le permitirá al emprendedor desarrollar una estrategia de marketing integral que esté enfocada en comprender el ciclo de vida del cliente, identificando, convirtiendo y manteniendo clientes que valoren la oferta de la empresa. 

4. Pasar del financiamiento a la autosustentabilidad 

Conversar con emprendedores es entender que, en muchos casos y por extendidos periodos de tiempo, se dedican a sus emprendimientos ad honorem, es decir, sin recibir una remuneración monetaria. Este desafío se intensifica en Bolivia, dado que el país aún no cuenta con un ambiente denso de finanzas y Venture Capital. Por eso, uno de los principales retos que enfrentan los emprendedores bolivianos es mantener su negocio a flote con recursos limitados, motivados por el compromiso y la pasión de sacar su idea adelante.

Conseguir financiamiento externo implica un arduo proceso de muchas conexiones y paciencia, comunicando los resultados tangibles para el inversor y, lo que es más importante, el propósito de la empresa. A modo de ilustrar este proceso, Viviana Angulo, cofundadora de Pista 8, tuvo que tocar más de 60 puertas al iniciar su aceleradora, de las cuales solamente siete accedieron a financiar su iniciativa. En su momento, es posible que los inversores que la rechazaron no hayan vislumbrado los niveles extraordinarios a los que iba a crecer esta aceleradora, la cual recientemente lanzó su 6ta convocatoria para el Programa de Aceleración 2024. 

Finalmente, tras haber conseguido los recursos que le dan el impulso para arrancar, un emprendimiento tiene el reto de generar recursos propios para ser sostenible a largo plazo. En el proceso de la autosustentabilidad, un desafío crucial radica en desarrollar la disciplina necesaria para separar los recursos de la empresa de los recursos del propietario. Entre las 30 empresas familiares asesoradas por ORBITA, se identificó una tendencia por utilizar recursos personales para cubrir necesidades imprevistas, dificultando un análisis verdadero sobre la capacidad del emprendimiento para sostenerse mediante su giro de negocio.

Espero que estos consejos te sirvan de guía y te inspiren en tu aventura emprendedora. ¡Mucho éxito!

5. Acceder a oportunidades de formación y empleo 

Por último, los emprendedores bolivianos, particularmente jóvenes, afrontan una falta de acceso a oportunidades de formación y empleo de calidad. Este problema se remonta a un sistema educativo que se ha quedado atrás en la enseñanza de competencias clave del futuro, como las habilidades emprendedoras y la alfabetización digital. Como resultado, miles de jóvenes en el país carecen de las herramientas necesarias para enfrentarse a un mercado laboral que requiere nuevas habilidades, actitudes y valores. 

Adicionalmente, el país enfrenta una fuga de talentos por jóvenes que se forman en el extranjero y, al no encontrar opciones interesantes de empleo en Bolivia donde puedan explotar los conocimientos que han adquirido, optan por oportunidades laborales en otros países. Como expresó Valentina Arteaga, fundadora de Phayawi Restaurante, “Si todos los jóvenes que se forman afuera, se quedan afuera, todas esas ideas, todo ese conocimiento y toda esa formación la dejan afuera, pero no la dejan en su país”. Por eso, es importante contribuir a la construcción de un ecosistema emprendedor que ofrezca opciones atractivas de trabajo a la juventud boliviana. 

Cinco potencialidades para el ecosistema emprendedor boliviano

Tras exponer los principales desafíos que más de 80 emprendedores bolivianos expresaron haber enfrentado, el objetivo no es sentar un panorama desmotivante. Por el contrario, es mostrar que los desafíos son factores esenciales, y probablemente los catalizadores más importantes, para generar un cambio positivo. El emprendimiento es el ejemplo perfecto, demostrando que los desafíos representan oportunidades que se pueden abordar desde la innovación. Como expresó Mauricio Barrera, cofundador de iZi Soluciones Digitales, “Hay mucho por hacer en el país, y ahí es donde están las oportunidades. Es desafiante, pero eso lo hace más interesante”.

Más allá de los desafíos, lo verdaderamente fascinante sobre las historias de estos emprendedores son las razones por las que decidieron trabajar por Bolivia. Estas razones se pueden agrupar en cinco potencialidades principales para el crecimiento del ecosistema emprendedor del país. 

1. Revalorizar el producto local

El mercado boliviano se encuentra en un punto de inflexión, en el que se está empezando a reconocer y valorar la calidad del producto y el talento local. Este cambio impulsa la convicción de que Bolivia puede ofrecer productos y servicios con valor agregado hacia afuera y hacia su propia gente. Dicho en palabras de Pilar Canaviri, “Los bolivianos debemos entrar al campo de la acción y empezar a demostrarnos que Bolivia puede ofrecer productos de alto valor a otros países y a otros continentes. Ya no desde el inicio de la cadena de valor; de Bolivia puede salir producto con valor agregado”. 

Consolidar este proceso requiere un cambio de mentalidad encabezado por el empresariado, al fomentar el orgullo y la identidad boliviana. Esto implica adquirir un conocimiento profundo del contexto y la cultura local para promover el potenciamiento de las características únicas del país, en vez de la copia y pega de modelos empresariales de otros países. Manuel Laredo transmite esto con la frase, “En nuestro contexto está nuestra variable diferenciadora”. 

Los clientes también son actores fundamentales de este cambio, al darle una oportunidad genuina al producto local. El consumidor tiene el deber de exigir una diversidad de productos, incentivando la innovación y el control de calidad entre los productores locales. Además, la compra local mantiene viva la cultura y el patrimonio nacional al fomentar procesos de producción sostenible para productos que provengan exclusivamente de comunidades nativas. 

Generar valor dentro del mercado boliviano puede ser el impulso de un emprendimiento para conquistar otros mercados y globalizarse. A nivel regional, atender al mercado boliviano puede ser la llave para ingresar a otros países de Latinoamérica, dado que comparten problemáticas similares. Adaptarse a un mercado tan complejo como el latinoamericano podría significar el siguiente paso para expandirse a nivel internacional, transformando a un emprendimiento local o regional en una compañía de híper crecimiento. 

2. Pensar en digital 

La digitalización en Bolivia está en una etapa creciente, de la cual los emprendedores pueden beneficiarse, consolidando su presencia digital y/o proporcionando servicios digitales. Estas acciones tienen la capacidad de desencadenar un efecto multiplicador en el desarrollo y la competitividad del país. Partiendo de las palabras de Luis Fernando Ortiz, cofundador de DeltaX, mientras más digitalizados seamos, más competitivos vamos a ser como país. Además, habrá mejores oportunidades de trabajo y mayor demanda, ya que los consumidores tendrán más confianza en los servicios digitales. 

Tener una presencia digital sólida se ha vuelto imprescindible para que las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) puedan sobrevivir, crecer y competir. A pesar de que muchos emprendimientos indican que requieren un contacto humano con sus clientes, reconocen que hay procesos que podrían automatizarse para ofrecer una experiencia de mejor calidad. Esta transición puede parecer aterradora, por lo que es importante recordar que la adopción digital es un proceso bilateral, en el que la empresa se adapta a un mercado digital, mientras la tecnología se adapta al contexto y a las necesidades de la empresa. 

Los emprendedores pueden ser promotores de la transformación digital al desarrollar productos y servicios que permitan a otras empresas entrar al campo de la digitalización. Una forma de abordar esta oportunidad es mediante soluciones digitales que conecten a distintos actores de una cadena que se comunican de manera fragmentada. Otra vía es a partir de la digitalización de actividades tradicionales que se realizan manualmente. Este tipo de soluciones podrían tener un gran impacto a futuro, brindando educación e inclusión digital a grupos previamente excluidos de este ámbito. 

3. Priorizar la sostenibilidad 

Uno de los mitos más comunes entre las mipymes es que no pueden permitirse incluir la sostenibilidad social y medioambiental dentro de sus agendas (Jurkowska, 2021). Sin embargo, es justo lo contrario, ya que pueden utilizar la sostenibilidad como una herramienta de competitividad, aprovechando la flexibilidad para hacer cambios que tienen frente a las grandes compañías. De hecho, la mayoría de las empresas asesoradas por ORBITA afirmó que considera que llevar a cabo una gestión sostenible agregaría valor a sus productos y servicios. 

Bolivia posee una gran riqueza y diversidad natural que los emprendedores pueden ayudar a potenciar y, al mismo tiempo, preservar. Esto comienza por tener a la naturaleza dentro del propósito central de la empresa. Este propósito debe ser transmitido a los otros eslabones de la cadena de valor, incentivando a los proveedores a adoptar procesos de producción sostenible y concientizando a los consumidores sobre la trazabilidad de los productos que compran. Siguiendo las palabras de Manuel Laredo, si se crean modelos que generan riqueza, pero también generan una deuda ambiental, el negocio ya no es atractivo. 

En cuanto al aspecto social, las mipymes tienen la capacidad de generar empleos dignos y equitativos que permitan acceder a una mejor calidad de vida. Esto se puede lograr mediante la implementación de políticas internas que garanticen la igualdad de oportunidades y el bienestar laboral. Otra oportunidad está en el trabajo con emprendedores rurales. Como expresó Paola Guzmán, cofundadora de CAMINNOS, “Bolivia vive entre comunidades rurales y ciudades intermedias. El futuro está [ahí]. ¿Cómo no ver ese potencial?”. Finalmente, los emprendedores pueden trabajar con grupos marginalizados, como los jóvenes y las mujeres, lo cual podría repercutir positivamente en las inversiones de los hogares en educación y salud en el tiempo.

4. Promover la formación juvenil 

Uno de los principales desafíos abordados anteriormente fue la falta de acceso a oportunidades de educación y empleo de calidad para los jóvenes bolivianos. Este desafío podría suponer una oportunidad para que los emprendedores del país tomen acciones que promuevan y visibilicen el talento de la juventud. 

Por un lado, los emprendedores tienen la posibilidad de estructurar programas de pasantía que ofrezcan a los jóvenes una inclusión temprana al ámbito empresarial. Este tipo de oportunidades permiten desarrollar y fortalecer habilidades de liderazgo, mientras se adquiere experiencia laboral real. Desde estos espacios, los jóvenes pueden trabajar en su autoestima, desarrollar su marca personal y profundizar en sus intereses profesionales para presentarse a un entorno laboral altamente competitivo con las herramientas necesarias para triunfar. 

Por otro lado, se podrían liderar iniciativas que aborden la educación juvenil desde distintos ángulos. Por ejemplo, Tu Beca Bolivia brinda información relevante para que jóvenes bolivianos puedan acceder a oportunidades de educación en el extranjero. Minkedu lo aborda desde otra perspectiva, ofreciendo capacitación y herramientas para padres y maestros. Otro ejemplo destacable es ConexiónLab, donde se promueve la formación digital de jóvenes rurales para que puedan generar oportunidades de trabajo inclusivas, visibilizar sus iniciativas y liderar la disrupción digital en sus comunidades. Estos emprendimientos están pavimentando el camino de la educación juvenil en Bolivia, sirviendo de inspiración para otros. 

5. Impulsar los servicios de financiamiento, mentoría y networking 

Por último, los emprendedores bolivianos se pueden beneficiar de un ecosistema naciente de financiamiento, mentoría y networking al acceder a este tipo de servicios con mayor facilidad y/o ofrecerlos a otras empresas. 

Como se exploró en los desafíos, los emprendedores bolivianos enfrentan el reto de acceder a financiamiento externo. En respuesta, el mismo ecosistema está empezando a crear fondos y asociaciones privadas para potenciar a otros emprendimientos mediante una primera ronda de inversión. El acceso a estos fondos podría suponer el impulso para que los emprendimientos bolivianos participen en concursos más avanzados de financiamiento, afinando sus modelos de negocio para competir con iniciativas de otros países. 

Este apoyo financiero es integral, ya que viene acompañado de apoyo técnico y comunidades. El apoyo técnico se proporciona mediante mentorías y capacitaciones impartidas por expertos nacionales e internacionales, lo cual les brinda a los emprendedores bolivianos la oportunidad de aprender de los conocimientos de otros y de compartir sus propias experiencias. El acceso a comunidades permite fortalecer las habilidades de networking desde las etapas más tempranas de un emprendimiento, creando lazos perdurables con otros actores del ecosistema. 

Conclusiones 

Las historias de más de 80 emprendedores bolivianos revelan una verdad fundamental: donde otros ven obstáculos, ellos ven oportunidades. En un entorno desafiante donde la necesidad a menudo impulsa la iniciativa emprendedora, se destaca la capacidad de estos agentes de cambio para construir un camino con propósito. Sin embargo, el verdadero cambio requiere un esfuerzo colectivo para desarrollar un ecosistema emprendedor sólido, capaz de generar empleo digno y promover un impacto positivo.

Bolivia tiene un inmenso potencial para impulsar el desarrollo económico sostenible a través del emprendimiento y la innovación. Por este motivo, quiero cerrar con la frase de Miguel Cordero, cofundador de Typica, que dio fin al primer episodio de Acción Semilla, “Hay que animarse a apostar por el país, que tiene tantas cosas buenas. Tanto producto, tanta cultura, tantas ramas, tantos lugares, que pueden hacer que en vez de salir y creer que escapas, sumar a esto, disfrutar lo que haces y dejar tu marca en el país”. 

Andrea Aramayo San Martín

Coordinadora de Servicios de Asesoramiento Empresarial – Observatorio Boliviano para la Industria Turística Sostenible (ORBITA)

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